09 Mar 2006 en Espineteida · Por Rakiménides

continuación…

Decidme ahora vosotras, Musas, que inspirais la voz del aedo,
cuántos valerososo hombres y peluches animosos
fueron objeto de la lujuria de Espinete pinchudo
y cuántos, por el contrario, prefirieron el fornido abrazo
de don Pimpón de gorro ampuloso.
Mi lengua y mi voz no podrían enumerar
tamaña cantidad de encuentros furtivos,
así que vosotras, hale, inspirad mi canto dulce
como las tortas de Chema el panadero.

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